¿Qué diferencia a un vino caro de uno barato?

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Una copa de vino, junto a un decantador y a una botella de vino

El vino es una bebida que se suele utilizar en comidas gourmet o de gran estilo. Sin embargo, también es posible que sirva de acompañamiento en platos mucho más cotidianos, como pueden ser unas pastas o algún tipo de carne con guarnición. Por supuesto, las ocasiones de su uso pueden variar, pero por tal motivo es necesario conocer las diferencias entre vinos caros y baratos. Así, será más sencillo saber cuál debería servirse en la mesa. A continuación, te detallamos toda la información para tener en cuenta. ¡Comencemos!

¿Por qué varían los precios en los vinos?

La producción del vino es todo un mundo muy interesante de conocer. Algunos de los países con las mejores bebidas hechas con uva, son Francia, Italia y Argentina. Cada uno de estos lugares tienen un modo particular de llevar a cabo la producción, porque además tienen en cuenta qué elementos conforman un vino de buena calidad

Mientras que la calidad de esta bebida se puede detectar en una cata, los precios de un vino caro o barato comenzarán a variar dependiendo de los siguientes factores:

  • Producción: si se produjo hace muchos años o se lo considera añejo, eso va a encarecer notablemente el precio de la bebida. 
  • La marca de un vino, a su vez, es un componente que hará que sea un vino caro o barato. 
Foto de una mesa con una botella de vino tinto, una copa servido y un destapador

¿Cuál es la diferencia entre un vino caro y uno barato?

Un vino caro o barato tiene una misma funcionalidad, que es la de enriquecer una comida. Sin embargo, si cuenta con una elaboración más lograda o la bodega de la que es parte tiene una mayor popularidad, ese valor por el que el cliente pagará será siempre más caro. 

Sin embargo, cabe mencionar que las diferencias entre vinos caros y baratos no siempre son tan obvias. A continuación, se explican en detalle algunas de ellas:

Sabores y textura

Una de las diferencias entre vinos caros y baratos está en cómo sabe ese vino. Este es un elemento específicamente de análisis para los expertos como pueden ser los sommeliers. No obstante, al tomar una copa de vino y degustar, cualquier persona puede identificar que aquellos que tienen una textura más consistente, un sabor y un aroma más presentes, son los vinos de mayor calidad, y, por tanto, más caros. 

Ubicación geográfica

Créase o no, el origen es una de las diferencias entre vinos caros y baratos. Si una persona lleva a su mesa un vino de Francia, que es la meca de esta bebida, seguramente será muchísimo más costoso que el de cualquier otro país. Sin embargo, vale la pena mencionar que existen vinos americanos o argentinos que son mucho más costosos, por tratarse de varietales especiales o bebidas de reserva.

Calidad de la uva

Esto también es importante a la hora de diferenciar vinos caros de baratos. Si durante la producción se tomaron tipos de uvas de las de mejor estado, entonces, la bebida tendrá una mejor solidez y durabilidad, lo que también hace que los vinos sean más caros. 

El packaging 

Sí, es cierto que parece algo meramente superficial, pero la verdad es que se trata de una de las diferencias entre vinos caros y baratos. La botella en la que viene el propio vino, debido a la forma o al material del que está hecha, puede encarecer la bebida. 

La publicidad

En general, los vinos que son más caros poseen una publicidad que mezcla conceptos de exclusividad y, por tanto, no tienen tanto contenido publicitado en televisión. En tanto, los vinos más baratos son de uso cotidiano y los conceptos que lo identifican tienen que ver con la familia y la unión. 

 Foto de un vino blanco rodeado de unas uvas verdes

¿Vale la pena invertir en un vino caro?

En este punto, sería importante, primero, hablar de la botella de vino más cara del mundo, para comprender por qué alguien debería invertir en un vino costoso. 

Según indica Forbes Argentina, La Romanée Conti es una de las botellas más requeridas y cotizadas en el planeta. Su origen se remonta a 1945 a una pequeña población en Francia llamada Vosne-Romanée. Cabe mencionar que su primer valor fue de aproximadamente 558.000 dólares, un verdadero récord y, por eso, se la considera la botella de vino más cara del mundo. 

Ahora bien, entonces, ¿por qué habría que invertir en esta bebida y luego disfrutarla en casa? ¿Qué tiene de especial?

Prestigio

Ingresar en el mundo vitivinícola no es nada sencillo, pero una vez inserto da gran prestigio y sofisticación. Su consumo brinda cierto estatus y permite a la persona también compartir con otras su conocimiento. Además, te da la posibilidad de estar presente en diferentes catas y abrir el círculo social, para así conocer nuevas personas y nuevas perspectivas. 

Salud

El vino tiene algunas propiedades que ayudan a fortalecer la salud de las personas. Según Mayo Clinic, el consumo de vino tiene posibilidad de reducir la formación de cálculos sanguíneos, además, de ayudar a prevenir daño arterial. Sin dudas, es una muy buena razón para invertir en uno de calidad. 

Genera identidad

Hoy el vino forma parte de las producciones más grandes de países como Argentina y Francia. Pero sea cuál fuera su país de origen, lo cierto es que el vino genera cierta identidad nacional, que permite que las personas presenten a una botella de vino como un producto regional que representa a su tierra, sus costumbres y tradiciones. 

Conclusión

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